Cómo pensamos el diseño
Un sueño que viaja a través de un boceto de acuarela y que, impregnado de valores, renace como un favorito de vuestra casa.
Un sueño que viaja a través de un boceto de acuarela y que, impregnado de valores, renace como un favorito de vuestra casa.
Cada maternidad y cada crianza son diferentes, y ninguna resulta fácil. Cuidar de una criatura implica un esfuerzo cognitivo enorme y una toma constante de decisiones orientadas a su bienestar. Desde informarse, contrastar, adaptar, ponerlo en práctica… y esperar que salga bien.
Queremos transmitir algo de serenidad a las familias que eligen nuestros diseños: nuestro estándar de calidad nace de crear objetos para nuestros propios hijos, y de comprobar que rinden al 100% en la jungla del día a día familiar. No renunciamos a nada: sostenibilidad, funcionalidad, seguridad y estética son la base de todo lo que hacemos.
Nuestro deseo es que los objetos de Cocolitos se conviertan en los favoritos de vuestros peques, y que los usen con cariño durante muchos años.
Cada pieza de Cocolitos responde a cuatro criterios que no admiten excepciones. Lejos de ser valores abstractos, son el filtro por el que pasa cada decisión, desde el primer boceto hasta el último detalle de producción.
Diseñamos objetos que acompañan a descubrir el mundo a través del juego, donde cada niño encuentra su propia manera de explorar, a su ritmo y desde su propia curiosidad.
Diseñamos desde el profundo respeto al desarrollo de las habilidades propias de cada niño, entendiendo que la autonomía es una capacidad interna que florece de forma natural cuando se acompaña, preparando un entorno de confianza y seguridad.
Creamos objetos pensados como facilitadores de la acción, que invitan a la exploración segura y autónoma según el momento madurativo de cada uno. El aprendizaje real y significativo ocurre cuando el niño es el protagonista de su propio proceso: cuando juega por iniciativa propia, cuando observa su entorno, y cuando repite un gesto con libertad hasta dominarlo por sí mismo.
En pedagogía, el juego libre es la actividad por excelencia de la infancia: un impulso interno, espontáneo y sin un objetivo final fijado por el adulto. Por eso, cada objeto de Cocolitos está pensado como un lienzo en blanco que se puede explorar de maneras muy distintas según la etapa de crecimiento y los intereses del momento de quien juega.
No hay una única manera correcta de usarlos, porque evitamos el material directivo; preferimos el juego abierto, donde un póster se mira con admiración al año y se lee con curiosidad a los tres, o donde un sello se convierte en una herramienta de creatividad infinita para todas las edades.
Entendemos la creatividad como una capacidad innata y genuina de la infancia, una herramienta fundamental a través de la cual el niño procesa el mundo, expresa sus emociones y encuentra soluciones propias. Por eso, queremos que cada objeto de Cocolitos invite a explorar más allá de su utilidad evidente, actuando como catalizador del pensamiento divergente.
Un sello no tiene una única función cerrada como la de estampar; es el punto de partida para inventar historias, crear códigos secretos o descubrir combinaciones geométricas imprevistas. Diseñamos materiales esencialmente abiertos que respetan el mundo interno del niño sin dictar caminos ni imponer resultados finales.
Te contamos de dónde venimos, cómo hacemos de cada objeto una realidad y cómo trabajamos con quienes nos distribuyen.